LA CRISIS LLEGA A ONUSIDA
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LA CRISIS LLEGA A ONUSIDA
Informes 12/01/2009
Loreto Mármol
La crisis deja huella en Onusida
Salud pública. Este año marcará un periodo de transición en Onusida, el organismo internacional que lanzó Naciones Unidas el 1 de enero de 1996 para luchar contra la epidemia del VIH. Al reciente cambio, por primera vez en su historia, de director ejecutivo -sale Peter Piot y entra Michael Sidibé- se une el contexto de crisis económica global. Los retos serán mantener el gran nivel de financiación y que este problema siga siendo prioridad en la agenda política de todos los gobiernos. La prevención, la promoción de la vacuna y el acceso a fármacos son las metas.
Desde que se diagnosticaron los primeros casos de inmunodeficiencia severa en 1981, el sida se ha convertido en uno de los mayores retos para la medicina moderna. Ninguna enfermedad ha conseguido movilizar tantos recursos económicos, técnicos y humanos. Ha producido el mayor impacto social desde la peste, provocando una gran movilización civil y también institucional que generó que la Agencia de Naciones Unidas lanzara el 1 de enero de 1996 un organismo propio destinado a luchar contra esta enfermedad: Onusida, una empresa que hoy tiene 280 trabajadores en su sede de Ginebra y 621 repartidos en siete equipos regionales con oficinas en 81 países.
2009 será por muchas razones un periodo de transición. Muchos países están revisando sus estrategias nacionales de sida y, aunque el compromiso político en esta materia es alto, los últimos acontecimientos del mundo financiero pondrán a prueba su resistencia.
Según Teresa Robledo de Dios, secretaria del Plan Nacional sobre el Sida del Ministerio de Sanidad, "Onusida tiene el enorme reto de continuar con su liderazgo, promoviendo el mantenimiento de los compromisos adquiridos por la comunidad internacional en un escenario de crisis económica global".
Este aniversario, además, coincide con el cambio en la dirección ejecutiva por primera vez en su historia. Peter Piot acaba de pasar el relevo a Michael Sidibé. "Su liderazgo, su defensa inquebrantable de los derechos humanos en la respuesta al sida y su talante activista, cercano, implicado y aplicado le ha permitido crear sinergias entre agentes y actores gubernamentales, civiles y económicos", destaca Robledo de Piot, que, procedente del mundo académico y científico, ahora se incorporará al Imperial College de Londres.
Además de la amplia y dilatada trayectoria de Sidibé, con 27 años de trabajo en el sistema internacional de salud y más de 20 al servicio de Naciones Unidas, Robledo resalta su relevante papel en la promoción del acceso universal al tratamiento y la prevención del VIH.
Precisamente, uno de los fracasos de esta etapa que el mismo Piot ha reconocido es la prevención. Y es que la epidemia se propaga a un ritmo superior a la prestación del tratamiento antirretroviral, lo que "pone de manifiesto la urgente necesidad de una mayor determinación en la prevención", indica Robledo. Félix Fuentenebro, portavoz de la plataforma Sida y Desarrollo, afirma que el gran reto que hereda Sidibé es invertir más dinero y esfuerzo en el desarrollo de la vacuna.
Pero, sin duda, el papel que le toca jugar al nuevo sucesor es mantener la visibilidad de la epidemia y los fondos, a pesar de la crisis. Alberto Casado, responsable de incidencia política de la red Acción por la Salud Global, opina que Onusida "supuso el primer estandarte en dar la voz de alarma y un punto de inflexión que generó unas corrientes muy positivas, por su capacidad de influir de manera seria en los donantes". Ante todo, el gran avance es que ha propiciado la movilización de los recursos.
A su parecer, este organismo ha logrado ser uno de los actores que más directamente ha influido en los gobiernos para que dediquen más recursos.
Hito financiero
La financiación nacional e internacional para el sida ha pasado de millones a miles de millones en la última década: 2007 supuso un incremento del 12 por ciento con respecto al año anterior y multiplica por 10 los disponibles a comienzos de la década. El plan de trabajo 2008-2009 cuenta con 319 millones de euros, pero la tendencia de los Estados donantes es de reducción o congelación, salvo excepciones como España e Irlanda.
La reunión extraordinaria de Naciones Unidas de 2001 supuso otro de los grandes hitos porque determinó la creación del Fondo Mundial para la lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria, que ha pasado de tener menos de 15 millones de euros en 2004 a 200 y 250 que tiene previstos para este año y el próximo. Según Casado, "el fondo ha crecido en parte gracias a la ayuda multilateral del Gobierno español y éste apoyó el fondo por la presión de Onusida".
Otro de los retos a los que se enfrentará el nuevo director será, a juicio de Casado, integrar la lucha dentro de las estrategias nacionales de salud: "Si se hace en paralelo a los países del Sur, no estaremos haciendo gran cosa". Fuentenebro manifiesta que no se generará eficacia para mitigar esta pandemia en los países del Sur si sus propios gobiernos continúan recibiendo una financiación flexible que crece a un ritmo lento. Mientras, Robledo dice que Sidibé "deberá continuar ayudando a los países a impulsar estrategias y programas de acción nacionales armonizados y centrados en los resultados".
Dada la situación, Onusida insiste en que "hacer rendir el dinero" resulta crucial, y una mejor coordinación es la clave. Casado cree que no se puede ir a impulsos ni aumentar cantidades porque hay que gastar más en sida sin pensar en cómo ni dónde lo que quiere el país receptor. "Sabemos qué métodos de prevención funcionan, disponemos de los medios técnicos para ponerlos en práctica y existen recursos suficientes para todas estas iniciativas si hubiese voluntad política", continúa Fuentenebro.
Onusida simboliza el poder de la cooperación: "Es un instrumento sin precedentes en el sistema de Naciones Unidas que supuso una iniciativa innovadora e inteligente al aprovechar las energías de cada uno de sus miembros de cara a liderar una acción colectiva", prosigue Robledo. Un recorte ahora de los ingresos sólo significaría más vulnerabilidad para todos. Tal vez por eso Piot en su despedida citó parte de la letra de Get up, Stand up, de Bob Marley: "Levántate, ponte de pie: no renuncies a la lucha".
Aportación española
El Gobierno español realizó en agosto una nueva aportación de 10,2 millones de euros a Onusida, lo que convierte a España en el sexto país donante en la lucha contra esta enfermedad. "España está colaborando y contribuyendo como donante a Onusida desde su inicio y está ejerciendo el liderazgo político requerido a través de una actuación conjunta de diferentes departamentos ministeriales, liderados por Sanidad y Asuntos Exteriores", afirma Teresa Robledo de Dios, secretaria del Plan Nacional sobre el Sida del Ministerio de Sanidad. Alberto Casado, de Acción por la Salud Global, espera que el actual contexto de crisis no suponga que los compromisos del Gobierno español queden atrás.
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